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CRÓNICA DE LA EVANGELIZACIÓN EN LEGANÉS CON KOINONÍA,

GRUPO DE EVANGELIZACIÓN Y PRIMER ANUNCIO DE GETAFE


“Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante;

así seréis discípulos míos” (Jn 15, 8)

Con gran alegría y agradecimiento al Señor compartimos el pasado 17 de mayo la primera evangelización de nuestros hermanos de Koinonía, de la diócesis de Getafe.

Comenzamos alabando al Señor, aprendiendo a ser discípulos que todo lo esperan de Él, y todo lo reciben de Él, para poder así dar fruto y glorificarle, permitiendo que Dios se exprese a través de sus pobres instrumentos. El P. Óscar nos invitaba a mirar solo a Jesús y a ser como Él.



A continuación, tuvimos un momento de formación con Javier Bernal, responsable del grupo, lleno de entusiasmo y de amor al Señor y a las almas.

El precioso sagrario de la capillita donde tuvimos la formación, con el pelícano que da la vida por sus crías, nos introdujo en el momento central del día: celebramos la Eucaristía en la Parroquia de San Salvador, invitados a ofrecernos con Cristo en el altar y a presentar a todas las personas que iban a recibir la Buena Noticia. El párroco, el P. Antonio Izquierdo, nos urgía a ser santos y a llevar a Dios a cada hombre, llenos de su Espíritu Santo.


Seguidamente, compartimos una cena fraterna y después nos dirigimos a la Iglesia a adorar a Jesús Eucaristía. Las puertas del templo, abiertas de par en par, permitían a los viandantes ver al Redentor del hombre, a su Salvador, desde el exterior. Podían entrar, y llegar, por la alfombra granate, “la de la novia”-como nos decía el párroco- hasta Dios. “La alfombra de la novia del Cordero”-comentaba una misionera: tú y yo, cada hombre caminamos hasta el Cielo, que es Jesucristo. ¿Qué almas le llevamos?



Rezamos el Rosario pidiendo por los frutos de la evangelización, para que María, la Estrella de la Evangelización, guiase la misión. Todo el Cielo, muchos conventos y muchas personas estaban orando con fe suplicando un Nuevo Pentecostés. En el templo había un ambiente de oración, mucho silencio. Unos intercedían por la misión, los sacerdotes confesaban…

Una larga fila de misioneros se disponía a recibir la bendición del Señor de manos de don Joaquín, el Obispo de la diócesis. Salimos y recorrimos las calles de Leganés anunciando el amor loco de Dios. Regresamos, dimos gracias al Señor por toda la gracia derramada y la que derramará, recibimos la bendición y compartimos algunos testimonios. Una señora, por ejemplo, recibió el anuncio a través de varios misioneros. Estaba muy herida y no quería entrar a la Iglesia. Finalmente, después de mucho combate, fruto de la gracia del Señor y del poder de la oración, rezaron por ella a la puerta de la Iglesia y finalmente entró. Tocadísima por Dios y sin bautizar…la misión continúa, no ha acabado. Sembramos y ahora toca regar con oración esa semilla para que, a su tiempo, dé fruto.

¡¡¡Gracias, Señor, porque no dejas de atraernos a una vida plenamente feliz,

que solo Tú puedes dar!!!

¡¡¡Gracias infinitas, porque nos impulsas a salir de nosotros y a llevarte a todos!!!

¡¡¡A ti la gloria, la alabanza, la adoración, la rendición!!!

Más info sobre Koinonía Getafe en: http://koinoniagetafe.blogspot.com.es/

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